• mairavarea

UN VERANO DE LIBROS I




Tengo la enorme suerte de no trabajar en verano. Cosas de ser profera, profesión que durante el curso es extenuante a temporadas, pero que luego tiene la ventaja de (aparte de ser la mejor ocupación del mundo) ofrecernos un período estival para reponer fuerzas. En mi caso, suelo aprovecharlo para leer mucho, porque como os conté en mi anterior entrada, El verano, la pereza y la creatividad desbordada, escribir, lo que es escribir… pues poco.


Como este verano que está a punto de acabar ha sido especialmente fructífero en cuanto a lecturas y algunas merecen mucho la pena, he pensado que sería interesante recoger en un par de entradas las que más me han gustado. ¡Vamos allá!




La madre de todas las ciencias de Cristina Grela




Un country noir narrado con un ritmo trepidante, con un magnífico elenco de personajes bien perfilados, de los que abarcan toda la gama de grises. La historia va más allá de la mera investigación de la desaparición de Eulalia Olmedo, una mujer a la que iremos conociendo a través de las voces y las vivencias de sus vecinos, para demostrarnos que no todo es tan sencillo como parece a simple vista.


Destaca, a mi parecer, la voz del narrador, en primera persona protagonista. Se trata de un periodista cuyo punto de vista dota a la historia de un sutil sarcasmo que condiciona el modo en que el lector va ligando los distintos frentes de la trama.




Bajo el cielo de Berlín de Carmen Sereno




Se me dan demasiado mal las reseñas como para poder expresar en esta lo mucho que me ha gustado y lo que he disfrutado. Por un lado, me ha encandilado la trama amorosa y la forma que tiene la autora de transmitir los sentimientos, que me ha hecho tener un pellizco en el estómago página tras página, tanto en los momentos malos como en los buenos. Por otro lado, la investigación policial y su resolución me han parecido muy potentes teniendo en cuenta que se trata, en esencia, de una novela romántica, y la autora ha sabido manejar muy bien la mezcla de géneros.


Es una novela que va en ritmo ascendente, para acabar en un final trepidante de los de no poder soltar el libro aunque el mundo se derrumbe a tu alrededor. Y, por supuesto, y para mí de lo más importante, la prosa de la autora y su forma de narrar, cuidada, certera y rica.




Minerva en las nubes de Pintina Cuneo



Preciosísima historia, que mantiene al lector entre la risa desatada y las emociones que se desbordan. Lo mejor, lo bien desarrollados que están los protagonistas, ambos con cualidades maravillosas, difultades que les hacen ir superándose día a día y con un montón de defectos que deben aprender a gestionar a lo largo de la novela. Son perfectos en sus imperfecciones, reales y a la vez originales, tremendamente humanos.


Destacan también las conversaciones y los juegos de palabras, que sustentan la trama, emocionan y sorprenden, brillantes. Una historia sobre las apariencias, las inseguridades y el poder del amor para superar estas últimas.




Aunque sueñe con tu nombre de Natalia Sánchez Diana



De esta novela romántica destacaría sobre todo el modo de transmitir emociones de la autora, la forma detallada y precisa de describir sensaciones. Me he enamorado de los personajes, de su historia, de cada descubrimiento sorprendente que hacen y que hacemos con ellos.


En general, no suelen atraerme historias con toques fantásticos o paranormales, pero en este caso (que no sabía qué me iba a encontrar) está tan bien llevado y es tan verosímil el modo en que la autora te va conduciendo por la trama que ni le he dado importancia, al contrario, me ha atrapado por completo. Natalia escribe de maravilla y la composición de la trama, entremezclando cosas del pasado y del presente, es impecable.




La voz dormida de Miranda Kellaway



Un thriller con tintes paranormales de los que atrapan sin remedio de principio a fin. Narra la historia de un anticuario italiano a cuya tienda de Livorno llega una misteriosa casa de muñecas que provoca pesadillas a quien la posee y que lo obliga a ser testigo noche tras noche de un asesinato.


Desde esos primeros sueños arranca una investigación personal por parte del protagonista que lo lleva a la verdadera casa donde se produjo el crimen y que mantiene en tensión constante al lector.




Que se detenga el tiempo de Irene Romo



Una preciosa historia de amor, sí, pero, sobre todo, de amor a una misma. La novela muestra la transformación de Ada, una escritora que no pasa por su mejor momento y cuyo mundo parece venirse abajo. Poco a poco, a fuego lento (como a mí me gusta, je je), la presencia de Enol la ayudará a salir de su pozo y a remontar.


Porque todos tenemos momentos bajos, y es en ellos en los que descubrimos a las personas que merecen la pena, las que aportan.




Sol de Julio de Azuzena Fernández




Una historia bonita, bien contada, nostálgica, de las que dejan una agradable sensación de felicidad, y que me ha llevado de viaje a mi juventud y a aquellas largas vacaciones de antaño. Tuve ganas de leerla desde que vi que estaba ambientada en el año 2001, pues para mí fue también un año de descubrir el amor, y me pareció curioso.


Narra una bonita historia de amor que se va forjando al sol del verano, pero cuenta también muchas otras cosas y toca muchos más temas que tienen que ver con las relaciones familiares y personales. Un canto a la vitalidad de la juventud, al optimismo y al valor de la amistad, el amor y la familia. Una novela que puede gustar a un lector adulto, pero muy adecuada para un público joven que quiera acercarse a la romántica.




Me guardo aún algunas en el tintero, que desgranaré en otra entrada. Además, si se trata de hablar de lecturas veraniegas... todavía queda verano por delante, ¿o no?












32 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo